8 Signos de que estás saliendo con alguien con miedo a la intimidad

 

Ser física emocionalmente íntimo con su pareja es una de las partes cruciales de cualquier relación amorosa y saludable. Ese estrecho vínculo es lo que nos hace sentir seguros y nos hace sentir seguros, y añade otra dimensión a la relación.

Pero muchos de nosotros tenemos problemas de intimidad, ya sea por algo que nos sucedió cuando éramos niños, por una relación difícil con uno de nuestros padres, por cualquier tipo de trauma o por un mal romance en el pasado. Puede pasarle a cualquiera.

Así que si sientes que tú o la pareja con la que sales tiene problemas para acercarse a los demás, aquí tienes las señales que debes tener en cuenta.

1. Tienen problemas para expresar sus sentimientos.

¿Les resulta difícil comunicarse con usted y decirle cómo se sienten? ¿Se retiran de usted cuando usted tiene un desacuerdo, y terminan hiriendo sus sentimientos como resultado?

Este es uno de los signos más comunes del miedo a la intimidad, y puede deberse a una falta de confianza o de cercanía en la relación. Sentarse con ellos y hablarles abiertamente sobre cómo se sienten, y ofrecerles apoyo y aliento podría ayudar a su pareja a abrirse a usted.

2. Tienen un historial de parejas malsanas.

¿Su pareja tiene una serie de relaciones tóxicas en el pasado? ¿Malas rupturas, comportamiento abusivo o engaño? ¿Estaban eligiendo subconscientemente a compañeros que no estaban disponibles y tratándolos mal? ¿O no tienen ninguna experiencia y carecen de historia?

Algunas personas eligen parejas poco saludables como esta, o evitan elegir a alguien por completo, porque les permite evitar la intimidad. Tienen miedo al abandono o al rechazo, y esto los protege de ello.

3. Se aburren fácilmente.

A veces podemos sentirnos muy cerca de alguien cuando empezamos a salir con él, en la etapa inicial de una relación, pero esta cercanía es casi siempre superficial. Ninguno de ustedes conoce lo suficiente al otro, o han pasado por experiencias juntos que realmente los unirían, y mostrarían vulnerabilidad en ambos.

Si alguien lucha con la intimidad, poco después de esta fase inicial, se trasladan a una en la que se sienten atrapados, aburridos o asfixiados, y luego comienzan a desentenderse de la relación. Esta es una forma de evitar la intimidad, y podría ser el resultado de crecer con un padre emocionalmente inasequible, o de verse obligado a asumir el papel de adulto a una edad temprana.

4. Evitan ser vulnerables contigo.

Si quieren tener una relación sana y amorosa, necesitan ser vulnerables el uno con el otro, para que ambos lleguen a conocer a la persona real. Por ejemplo, algunas personas luchan con su pareja al verlos sin maquillaje, o cuando están de mal humor, o al hablar de una experiencia pasada que les causó mucho dolor.

Pero cuando tratas de mantener esa imagen de perfección, no eres capaz de acercarte mucho a alguien, y dejar que se entere de lo desordenado, crudo y real que eres.

Muchos de nosotros tenemos miedo de mostrarle a la gente quiénes somos realmente. Tratamos de ocultar nuestros defectos y rarezas, por miedo a ser avergonzados o rechazados. Pero la única manera de superar este miedo es arriesgarse y poner el corazón ahí fuera.

Tu pareja tiene que mostrarte quiénes son realmente, antes de que puedas amarlos por eso.

5. Son sexualmente inmaduros.

Hay dos categorías diferentes de personas aquí. Los que aman el sexo, pero pueden tener una adicción al porno o a su propia gratificación, en vez de hacer el amor y enfocarse en su pareja en el momento. Luego están los que evitan completamente el sexo. Ambos casos muestran una incapacidad para comunicarse íntimamente y para dejarse llevar emocionalmente.

Si puedes permitirte estar emocionalmente desnudo en la relación -discutiendo tus miedos e inseguridades abierta y honestamente, y dejando que la otra persona te vea a ti mismo- también podrás hacer esto sexualmente.

6. No pueden estar contigo.

Si estás con alguien que lucha por sentarse a tu lado en silencio, o hablar contigo sin que la televisión zumbe en el fondo, o no te gusta hacer mucho contacto visual, podría ser un miedo a la intimidad.

Tal vez siempre están al teléfono, o insisten en salir en lugar de pasar una noche tranquila, o les encanta jugar videojuegos por su cuenta durante horas.

Sea lo que sea, cosas simples como hacer un esfuerzo para apagar la tecnología, hacer más contacto visual, y abrazarse o abrazarse pueden ser realmente poderosas para crear seguridad entre ustedes dos, lo cual resultará en una intimidad más profunda.

7. Hay problemas de confianza en su relación.

Si a veces te preguntas si tu pareja está siendo real y auténtica contigo, o si luchas por ser honesto con ellos por miedo a lo que puedan decir o hacer, puede haber problemas de confianza en tu relación.

Sin confianza, siempre habrá una falta de intimidad, porque la confianza es lo que nos ayuda a ser vulnerables. Sin ella, no puedes sentirte completamente seguro con alguien.

8. Hablan con alguien más sobre sus problemas.

¿Encuentras que tu pareja habla con sus amigos o familiares sobre sus problemas, en lugar de acudir a ti? Esto puede ser especialmente perjudicial si la persona con la que está hablando es una posible pareja sexual, porque entonces usted podría tener miedo de que le estén engañando. Si están discutiendo cosas de las que no hablarían si estuvieras con ellos, entonces eso cuenta como un asunto emocional.

La gente a menudo se apoya en los demás para obtener apoyo y validación de este tipo, cuando tienen miedo a la intimidad. Si esto le está pasando actualmente, pídales que sean honestos con lo que esta conexión significa para ellos, y cuáles son sus temores cuando se trata de compartir cosas con usted.

Tener miedo a la intimidad es común para los seres humanos, y una parte importante de la forma en que estamos conectados. Pero trabajar a través de este miedo es totalmente posible, siempre y cuando alguien esté dispuesto a comprometerse con él. Cosas como la consejería, la práctica de la atención plena y la apertura con su pareja son buenas maneras de ayudarnos a ser más conscientes y a controlar nuestras emociones.